La Focaccia

En Buenas Migas nuestra especialidad es la focaccia y seguimos la receta original del antiguo horno del Carmine, utilizando masa madre y respetando los tiempos tanto de fermentación como por tradición. Esto permite que las enzimas de la masa madre trasformen de manera natural el almidón y se destruya el ácido fítico permitiendo una buena metabolización de nutrientes como el calcio y el hierro. Por ese motivo tenemos que preparar el producto con antelación y no podemos hacerlo al momento.

La palabra focaccia viene de ‘focus’, que desde el tiempo de los romanos era un punto de encuentro del pueblo.

Hasta los tiempos modernos muy poca gente en las ciudades tenía un horno en casa. Por eso se aprovechaba el horno común donde el hornero obraba para que las amas de casa cocinaran el pan. Mientras el horno estaba haciendo la brasa, la leña quemaba a una temperatura muy alta y lo más importante, el hornero no cobraba. Tanto la focaccia como la pizza fueron pensados para aprovechar esta ventaja, por eso las masas son planas, para evitar que se quemen con el calor del fuego.

 

La diferencia entre la focaccia y la pizza reside principalmente en la fermentación, ya que la pizza acaba su fermentación en el horno, mientras que la focaccia fermenta fuera del horno durante al menos 4 horas. La pizza está pensada para comerla enseguida, mientras que la focaccia se mantiene en buenas condiciones todo el día. Por esta razón la focaccia siempre ha sido una gran favorita para los pescadores genoveses cuando van a faenar.

Lo típico en Génova es tomar un trozo de focaccia con un cappuccino o un vino “bianco amaro”.

 

Todos tenemos nuestros héroes

Desde los inicios Clare, nuestra co-fundadora, ha añadido recetas de postres típicos de Inglaterra, de donde es originaria. Resulta que éstas, como otras recetas, tenían mucha historia.

Desde la parte inglesa aún seguimos a nuestro gurú Grandma Hilda (la abuela de Clare) para el Apple Crumble, el Chocolate Bomb y el Carrot Cake. A Rachel de Cornwall debemos nuestro Flapjack y Scone.

Por la rama italiana, heredamos las recetas de la nonna Liccia (la abuela de Patrick era el norte) de la Pasqualina y las Melanzane alla Parmigiana.

La Caterina, de 12 años nos ha cedido la receta que se pasa entre las generaciones del Salame dolce. Nadya, nuestra amiga genovesa, ha ayudado muchísimo para cuadrar las recetas también.

Algunas recetas se han pegado por contacto, como la focaccia di Botifarra. Se hizo añadiendo la salchicha catalana sobre una Fügassa de Çiôula (focaccia con cebolla, en antiguo genovés.)

Cada año probamos unas 150 recetas para unos 10 lanzamientos en tienda.

 

Desnudos para ti

Lo que nos mueve es muy sencillo. Queremos que todos nuestros clientes disfruten de productos sanos y hechos como en casa. Con esta idea en mente, evitamos conservantes, colorantes, estabilizantes y otras cosas raras. Nos negamos a tratar industrialmente los productos ya que las cosas hechas a mano son unicas.

No tenemos ni secretos ni nada que esconder, por este motivo si te gusta un producto de Buenas Migas, puedes pedir la receta y gustosamente te la daremos.

Queremos que puedas comprobar personalmente nuestro compromiso y que puedas hacer los productos de Buenas Migas en casa. 

 

El gran sabor de las pequeñas cosas

Hemos visto a muchos proveedores y grandes empresas pero al final hemos decidido empezar desde cero con todos nuestros productos. Nuestra focaccia y postres, pan, bollería, pasta, aliños, zumos, batidos...en fin, absolutamente todo lo hacemos en casa. Utilizamos harina, azúcar, cacao, mantequilla, aceite de oliva, todo de alta calidad. Nos da un poco de miedo empezar desde mixes preparados o comprar productos prefabricados, ya que no los podemos explicar bien a nuestros clientes.  Y nos gusta poderlos mirar a los ojos cuando le vendemos un producto.

Creemos que las cosas pequeñas son las mejores.

No somos una Franquicia

Muchas gracias por vuestro interés y mails pero, no franquiciamos. Quizás, porque lo que explicamos arriba y las franquicias, no hacen Buenas Migas.